Carreras universitarias para personas creativas

Escoger la carrera que vamos a llevar a cabo y que seguramente marque nuestro futuro en lo laboral no es una decisión sencilla, eso desde luego. Sin embargo, es una de las mejores formas de empezar a madurar y entender que debemos tomar las riendas de nuestra propia vida para llevarla por los derroteros que queremos, y no por donde nos marcan los demás. A la hora de elegir una carrera universitaria es obvio que debemos informarnos bien, preguntar a otras personas y dejarnos aconsejar, pero al final, la última  palabra debe ser nuestra y eso no nos lo debe quitar nadie.

Elegir una carrera ya es suficientemente complicado para que además tengamos dudas internas sobre lo que nos gusta hacer y lo que en realidad deberíamos estudiar, por no tener muy claro que esa afición que tenemos pueda servirnos para ganarnos la vida. Hablamos sobre todo de gente creativa, que tiene ideas y que sabe desarrollarlas, pero que piensa que tal vez sea mucho mejor escoger otra carrera con un futuro más seguro o con trabajo mejor remunerado. La disyuntiva siempre está ahí, pero debemos tener muy claro qué es lo que debemos escoger, porque al final pasaremos no solo cuatro años de carrera estudiando eso, sino luego toda una vida en un trabajo que al menos debería gustarnos y resultarnos interesante.

Marketing y publicidad

Existen multitud de carreras que tienen que ver con la creatividad, y poco que ver luego entre ellas. Por ejemplo, el marketing y publicidad es una de las que más destaca en los últimos años porque se necesitan mentes creativas para seguir adaptando las necesidades de las empresas a este mundo tan cambiante, con nuevas plataformas, con nuevos modos de llegar a la audiencia. El márketing online se ha hecho con todo en los últimos tiempos y la publicidad está cambiando a cada momento, pero esta carrera sigue siendo una de las que mejor salida tiene, siempre que destaquemos en ella y demostremos que estamos hechos para vender, que tenemos ideas frescas que pueden servir.

Diseño gráfico

Aunque siempre han estado relegados como a un segundo lugar, los artistas gráficos y diseñadores siguen siendo hoy en día muy importantes para la mayoría de empresas que entienden, por fin, que el aspecto gráfico de su publicidad debe estar cuidado para mandar un mensaje corporativo correcto. El diseño gráfico extiende sus ramas a muchísimas vertientes, desde el trabajo freelance hasta la creación de mundos e ilustraciones para libros y revistas. Hoy en día, con el mundo online, los diseñadores han encontrado un nuevo filón para realizar sus trabajos y demostrar su valía con sus ideas y diseños.

Arte dramático

Desde luego, es una de las carreras creativas por antonomasia, eso de entrar en una escuela de arte dramático para perseguir el sueño de llegar a ser actor, ya sea de cine, televisión o teatro, es algo que muchos persiguen pero pocos logran. No es la carrera con más salidas, eso está claro, pero teniendo esto en la mente, es una de las más apasionantes y espectaculares que se pueden realizar, ya que ser actor es una profesión muy sacrificada pero tremendamente especial, sobre todo para aquellas personas creativas que tengan impulsos culturales en su interior.

Música

Muy similar a lo que ocurre con el arte dramático, la música es también una carrera complicada, por lo difícil que es vivir de ello una vez se termina, pero igualmente apasionante. Son muchos los que se lanzan a la aventura de estudiar música de manera profesional, ya sea a través del conservatorio o incluso como profesores y educadores, para dar clases de música en el futuro. Es una pasión que nos invade a todos, pero hay personas que la viven de una forma mucho más especial, y son ellas las que entienden que deben pelear al máximo para encontrar su camino dentro de ese futuro peliagudo pero esperanzador que es el mundo de la música. Y es que vivir de lo que más te gusta bien merece el riesgo y el esfuerzo.

Dirección de cine

Otra de las carreras más especiales y singulares para las mentes creativas es la de dirección de cine, algo que seguramente todos nos hayamos planteado alguna vez, pero que muy pocos se arriesgan a lanzarse a ella, puesto que también es un terreno tremendamente complicado. Aquellos cinéfilos que han estado viendo películas desde pequeños, que saben cómo analizar las tramas, entienden las estructuras y descubren los trucos en las escenas, ya tienen algo ganado a la hora de entrar en esta carrera, pero no les resultará fácil llegar a convertirse en grandes cineastas, porque la industria es de las más complicadas, como casi todo lo que tiene que ver con la cultura, desgraciadamente.